
No nos importa recorrer 30 km en trasporte público. Tampoco que sea un sábado a primera hora, todo para salvar bebés. ¿Pero esto? Estamos cercanos al abortorio que le llamamos «el cementerio». No sabemos de donde ha salido este hombre, de mediana edad, vestido con bermudas y camiseta de marca cara, moreno de playa que se acerca a insultarnos, palabras como «robáis niños como las monjas» «no podéis estar en esta acera, es de la clínica, fuera de aquí»…y va subiendo de insultos. Se cansa de que no le contestemos y cuando cree que alguien le va a decir algo, vuelve a seguir insultando. Una voluntaria que acaba de ser madre, otros voluntarios que han llegado pronto, una chica que viene por primera vez, ninguno le contesta. Impotente entra en el abortorio Ya es media mañana, el calor de agosto no encuentra sombra. Solo quedamos dos. 20 minutos tranquilos, y de repente nos…
Ver la entrada original 185 palabras más