Entrega 25. ¿Se les debe permitir nacer a los niños con enfermedades fatales o graves?

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Entrega 25. ¿Se les debe permitir nacer a los niños con enfermedades fatales o graves?

Uno de los mayores temores que tienen los padres de edad avanzada que están esperando un hijo es la posibilidad de que tenga síndrome de Down. Piensan que tener un hijo así hará sus vidas miserables. Esta actitud generalizada hace que aproximadamente el 90 % de todos los niños por nacer diagnosticados con síndrome de Down terminen en aborto. ¡Algunas naciones incluso se jactan de haber eliminado por completo el síndrome de Down, matando, en el vientre de sus madres, a todas las personas que lo tienen!

Los padres que abortan a un hijo con síndrome de Down solo piensan en sí mismos porque, en últimas, nuestro mayor deseo debería ser que nuestros hijos sean felices, y cualquiera que haya vivido o trabajado con niños con síndrome de Down sabe que tienden a ser mucho más felices que quienes están leyendo este texto en este momento. El aborto debido a enfermedades de nacimiento (aborto eugenésico) mata a un niño que tiene una probabilidad abrumadoramente alta de ser muy feliz.

Mientras nuestro mundo celebra la belleza y la perfección, muchos de nosotros estamos perdiendo nuestra capacidad de ver la hermosura en el rostro de un niño discapacitado que puede no cumplir con nuestros estándares de belleza. Juzgar a alguien por sus discapacidades es ver a esa persona simplemente como un objeto, no como un ser humano con valor intrínseco. Nuestro Señor Jesucristo y los santos acogieron y sanaron a los pobres, a los discapacitados, a los deformados, a los enfermos. Si queremos seguir su ejemplo, debemos hacer lo mismo.

El Papa San Juan Pablo II dijo: «Una sociedad será juzgada con base en el trato que les dé a sus miembros más débiles«. Los niños discapacitados nos presentan un problema difícil. La respuesta de la sociedad a este problema determina si reflejamos verdaderamente la gloria de Dios en nuestras familias y en nuestra sociedad. Si acogemos al niño que es «menos que perfecto» tanto en su apariencia como en sus habilidades, entonces somos verdaderamente un pueblo humano y divino. [1]

«Una sociedad verdaderamente humana no mata a sus miembros más débiles, sino que los ama y los cuida, incluso si sus discapacidades son incompatibles con la vida. Es fácil amar lo perfecto, pero cuánto estamos dispuestos a dar al imperfecto es la verdadera medida del amor» [2].

«Nuestra humanidad y nuestro valor no dependen de lo que podemos o no podemos hacer. Tenemos valor y dignidad como seres humanos simplemente porque somos seres humanos» [3]. «Un niño con una enfermedad de nacimiento sigue siendo un niño, sin importar cuán grave sea su discapacidad. Nosotros, pobres seres humanos, con nuestra inteligencia y visión limitadas, ni siquiera podemos comenzar a percibir las complejidades de los planes de Dios para nuestras propias vidas, y mucho menos sus intenciones para un niño que ni aún ha nacido todavía. Dios nos dice en Jeremías 1:5: ‘Antes de formarte en el vientre te conocí, antes de que nacieras, te consagré’. … cometer un aborto debido a defectos de nacimiento… nunca puede ser justificado» [4].

«Como escribió recientemente fray Shenan J. Boquet: ‘En lugar de pesar a los seres humanos en la balanza, decidiendo cuáles son ‘dignos’ y cuáles no, simplemente debemos amarlos. Amarlos de la manera en que Dios Padre nos ama, sin interés, sin condición, sin cálculos, sin pedir nada a cambio. Simplemente porque es lo correcto, no lo ‘útil’; porque existe un estándar objetivo mejor que el nuestro, una ley que no puede ser vista ni medida, pero que es muy real, que trasciende nuestra insignificante estrechez de miras‘»[5].

«Debemos recordar que nadie es perfecto. Todos tenemos limitaciones. Y la vida nunca le promete a nadie un mañana con salud. Así que miremos a las personas que nos rodean y agradezcamos por quiénes son en lugar de lamentarnos por quiénes querríamos que fueran. Con cada nueva vida, Dios nos ha dado un regalo maravilloso. Es nuestro deber proteger y apreciar ese regalo… todos los bebés, sin importar sus habilidades, deberían ser celebrados, cuidados y amados» [6].

Innumerables padres han llevado a término embarazos de bebés con diagnósticos fatales o con algún tipo de defecto de nacimiento, y aunque es posible que no estén seguros de cuánto tiempo vivirá su hijo o cómo satisfacer sus necesidades, saben cómo amar. Y creen que cada momento de la vida de ese niño es precioso [7].

Fuente:
[1] Desde el inicio hasta aquí traducido de Brian Clowes. (Abril 7, 2021). Shouldn’t Abortion be Allowed for Serious or Fatal Birth Defects? https://www.hli.org/resources/abortion-serious-fatal-birth-defects/
[2] Traducido de HLI Staff. (Julio 23, 2018). The Abortion Hard Cases. https://www.hli.org/resources/exceptions-is-abortion-ever-permissible-2/
[3] Traducido de Susan Ciancio. (Noviembre 11, 2022). Down Syndrome and Abortion. https://www.hli.org/resources/down-syndrome-abortion/
[4] Traducido de Brian Clowes. (Abril 7, 2021). Shouldn’t Abortion be Allowed for Serious or Fatal Birth Defects? https://www.hli.org/resources/abortion-serious-fatal-birth-defects/
[5] Traducido de Susan Ciancio. (Noviembre 11, 2022). Down Syndrome and Abortion. https://www.hli.org/resources/down-syndrome-abortion/
[6] Idem
[7] Traducido de Cfr Susan Ciancio. (Agosto 31, 2021). Alternatives to Abortion. https://www.hli.org/resources/alternatives-to-abortion/


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