Entrega 27. Mitos y mentiras sobre el aborto relacionados con la madre

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Entrega 27. Mitos y mentiras sobre el aborto relacionados con la madre

A continuación, responderemos a los mitos y mentiras más comúnmente usados para justificar el aborto.

Mito 1: La mujer puede abortar porque ella decide sobre su cuerpo.

Aunque el bebé no nacido está dentro de la madre, él es un ser humano distinto, como se puede ver a continuación:
• Una vez completada la fertilización, es el cigoto el que comienza a dirigir genéticamente su propio crecimiento y desarrollo; y no su madre [1].
• Cuando el bebé no nacido se fija a la pared uterina, recibe un ataque de glóbulos blancos del que él debe defenderse. El sistema inmunológico de la madre lo reconoce como «ajeno». Por lo tanto, no es parte de su cuerpo.
• Cada célula del cuerpo de la madre tiene un conjunto de características cromosómicas completamente distintas a las de cada célula del cuerpo del bebé, quien tiene su propio ADN.
• Todas las madres son obviamente mujeres. Aproximadamente la mitad de sus hijos son varones.
• La madre y el bebé a menudo tienen tipos de sangre diferentes.
• El bebé puede ser de una raza diferente a la madre.
• El bebé puede morir sin que la madre muera. La madre puede morir sin que el bebé muera (puede ser rescatado si es viable).
• El bebé no nacido inicia un proceso que culmina con su salida del cuerpo de la madre.

No hay ningún órgano del cuerpo que pueda hacer esto.
El bebé no nacido depende totalmente de la madre, pero lo mismo sucede con un recién nacido, quien también depende por completo de sus padres o cuidadores para suplir todas sus necesidades y morirá rápidamente si no se le cuida. Y esto no justifica que al recién nacido se le pueda matar.
Sin duda, la mujer tiene el derecho de cuidar de su salud. Sin embargo, ese derecho no le permite a la madre matar a su hijo. Al concebir, la mujer transmite el derecho a la vida a ese nuevo ser humano [2].

Mito 2: El embarazo no comienza en la fecundación, sino en la implantación.
Hasta mediados de la década de 1960, todos los científicos reconocían que la concepción humana ocurría en el momento de la fertilización del óvulo por el espermatozoide, en la trompa de Falopio. También reconocían que cualquier intento de interferir con el desarrollo humano desde el momento de la fertilización constituía un aborto. Por ejemplo, el Departamento de Salud, Educación y Bienestar de Estados Unidos definía «aborto» como «todas las medidas que impiden la viabilidad del cigoto en cualquier momento entre el instante de la fertilización y la finalización del parto».

Con el fin de hacer que los anticonceptivos abortivos fueran aceptados por las mujeres y eludir las leyes diseñadas para prohibir el aborto, los defensores del mismo se dieron cuenta de que tenían que difuminar la línea divisoria entre la acción anticonceptiva y la acción abortiva. Esto solo lo podían hacer cambiando la definición de «concepción», de forma que ya no se entendiera que esta sucedía en el momento de la fertilización (la unión del espermatozoide y el óvulo), sino que se pensara que ocurría en la implantación. Bajo la nueva definición de «concepción» si un dispositivo, como el DIU, o un fármaco, como la píldora “anticonceptiva”, impide la implantación, entonces no se produce un aborto. Bajo la nueva definición, el aborto solo ocurriría si un producto químico o un dispositivo mata a un niño por nacer que ya se ha implantado en el endometrio (revestimiento del útero). Por este motivo al aborto temprano absurdamente se le empezó a llamar «anticoncepción postconceptiva» y «control de fertilidad postconceptivo».

Los cambios en actitud y terminología no se basaron en algún descubrimiento revolucionario en tecnología médica o en un nuevo conocimiento. Los cambios se realizaron puramente para promover los objetivos contrarios a la vida de la profesión médica y de los defensores del aborto. [3]

Fuente – excepto los subtítulos las fuentes son las siguientes –
[1] Cfr Vida Humana Internacional. Sección hispana de Human Life International. Módulo 1. Lección 4. El comienzo de la vida del ser humano.
[2] Desde la cita anterior hasta aquí traducido de Cfr Brian Clowes. (Mayo 27, 2018) Shouldn’t Women Be Able to Control Their Own Bodies? https://www.hli.org/resources/shouldnt-women-able-control-bodies/
[3] Desde la cita anterior hasta aquí traducido de Cfr Brian Clowes. (Abril 20, 2017). The Conception Conundrum. https://www.hli.org/resources/the-conception-conundrum/


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